Cuando el proceso de reabsorción cósmica termina, el moribundo percibe una luz semejante a la de la luna, después como la del sol, para sumergirse en seguida en las tinieblas. Bruscamente es despertado por una luz deslumbradora. Se trata del encuentro con su propio Yo, que, conforme a la doctrina panindia, es al mismo tiempo la realidad última, el ser. El Libro tibetano de los muertos llama a esta luz la «verdad pura», y la describe como «sutil, centelleante, brillante, deslumbradora, gloriosa y terrorífica por su esplendor». El texto ordena al muerto:
"!OH HIJO DILECTO!,HA LLEGADO PARA TI EL MOMENTO DE BUSCAR LA SENDA.EN CUANTO CESE TU RESPIRACIÓN APARECERÁ ANTE LA DENOMINADA LUZ CLARA FUNDAMENTAL DE LA PRIMERA FASE DEL ESTADO INTERMEDIO,CUYO SENTIDO TE HA INDICADO TU LAMA.AL CESAR TU RESPIRACIÓN AFLORARÁ TU CONCIENCIA PERMANENTE,IMPOLUTA Y DESORDENADA,ESENCIA DE LUCIDEZ Y VACÍO.SIN FOCOS NI LIMITES,Y SE HARÁ PATENTE EL ABSOLUTO,VACÍO Y DESNUDO COMO EL ESPACIO ETÉREO.CUNDO LLEGUE EL MOMENTO,RECONOCE TÚ MISMO AQUELLA LUZ CLARA Y PERMANECE EN ESE ESTADO".
Continúan las instrucciones ,y el encargado de leer llega a este otro párrafo:
"!OH HIJO DILECTO! !ESCUCHA! ESTA QUE SURGE AHORA MISMO SURGE ANTE TI ES LA LUZ PURA LUZ CLARA DEL ABSOLUTO. !RECONOCELA!. (...) ASI ES EL CUERPO DE ESEIDAD DE LOS BUDDHAS TU CONCIENCIA TRANSCENDENTE,QUE SE HALLA EN ESA GRAN MASA LUMINOSA.ESA UNIÓN INDISLUBLE DE UNIDA Y VACÍO,NO ESTÁ SUJETA A NACIMIENTO NI SOLUCIÓN !ES LA LUZ INMUTABLE DE LOS BUDDHAS!!RECONÓCELA SIMPLEMENTE! (...)"
«No te intimides ni te aterrorices. Es el esplendor de tu verdadera naturaleza. ¡Reconócela!». Es el sonido natural de tu yo real ¡No te aterrorices! [...] Puesto que no tienes un cuerpo material de carne y sangre, ninguna cosa que se te presente —ruidos, luces o rayos— podrá dañarte. Tú ya no puedes morir. Es suficiente con que reconozcas que estas apariciones son tus propias formas de pensamiento. Reconoce a todo esto como el bardo».
Según el Libro,si el muerto reconoce la Luz,se liberará.Si no la reconoce,tendrá otras oportunidades,después de atravesar varios inframundos.Si no logra reconocer la Luz,volverá a reencarnarse.
Pero, como ocurre a la mayoría de los humanos, el muerto no sabe poner en práctica estos consejos. Condicionado por su situación kármica, se deja arrastrar al interior del ciclo de las manifestaciones * En la tradición tibetana, bardo es el estado psíquico intermedio entre dos existencias o vidas sucesivas, llamadas reencarnaciones en un sentido popular. (N. del T )características de estado bardo. El cuarto día después de la muerte el difunto es advertido de que verá esplendores y divinidades. «Todo el cielo parecerá azul oscuro.» Después verá al bhagavân Vairocana, blanco de cuyo corazón se manifestará la sabiduría de Dharmadhâtu, siempre de color blanco, brillante, transparente, resplandeciente, despidiendo una luz tan fuerte que no se le puede mirar. «Al mismo tiempo, una luz blanca y pálida, emanada de los devas, te golpeará en la frente.» A causa de la potencia del mal karma,* el alma tendrá miedo de la luz brillante de Dharmadhátu y preferirá la luz pálida de los devas. Pero el texto incita al difunto a no inclinarse por la luz pálida de los devas.
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