es tu luminoso amor celestial,
siendo tu Amor mi único haber,
porque como en noche nupcial
yo me sentía en tu amor arder
en mi alma fundida como cristal.
Y va naciendo y naciendo,
tu presencia en mi alma.
Y vas abrazando y abrasando,
en gran ternura y calma.
Y abriendo el alma como jazmín,
como si fuese tu amada esposa,
regresé a tu paradisíaco jardín,
sientiñendome yo la más hermosa,
en amorosa unión divina sin fin,
y era yo en ti la más bella rosa.
Y va surgiendo y surgiendo,
tu presencia en mi alma.
Y me vas abrazando y abrasando
en gran ternura y calma.
Y como una marchita amapola
así me sentía cuando tú te ibas,
y quedaba yo como esposa sola,
desdichada porque te marchabas,
tras sentir como una playa tu ola,
en medio de tus oceánicas aguas.
Y va surgiendo y surgiendo,
tu presencia en mi alma
Y me vas abrazando y abrasado
en gran ternura y calma.
Y en ese año que era ya hombre,
en ese mayo tu a toda mi alma,
la fundiste toda como el cobre,
quemándome en tu divina llama,
ardiendo en tu hermosa lumbre,
en medio del más celestial aroma.
Y va surgiendo y surgiendo,
tu presencia en mi alma.
Y vas abrazando y abrasando
en gran ternura y calma.
AUTOR: Redactor del blog
AUTOR: Redactor del blog
No hay comentarios:
Publicar un comentario