LA EXPERIENCIA MÍSTICA

LA EXPERIENCIA MÍSTICA

HUBO UN HOMBRE ENVIADO POR DIOS,LLAMADO JUAN....



"HUBO UN HOMBRE ENVIADO POR DIOS,LLAMADO JUAN.ESTE VINO PARA DAR TESTIMONIO DE LA LUZ,A FIN DE QUE TODOS CREYESEN EN EL"
Juan  1.6-7

Hubo un hombre enviado por Dios,llamado Angelo Roncalli,pero que prefirió llamarse Juan,poniéndose a la cola de otros 22 papas con el mismo nombre.Lo sabia todo sobre tolerancia y comprensión.Había estado en lugares con cristiandad escasa y difícil.Era un experto en dialogar y tender puentes.Gustaba a todo el mundo,excepto a unos pocos,que deseaban seguir anclados en la oscuridad de las cavernas.A el tampoco le gustaban ellos.Los llamaba "profetas de calamidades".El fue un verdadero profeta,como todos los místicos,y también un reformador,como muchos de ellos.

Solo estuvo de Papa cinco años,pero le bastaron para hacer una obra gigantesca.Convocar el Concilio Vaticano II,que saco a la Iglesia de las cavernas,las antorchas,el oscurantismo y la sordidez en la que vivía durante siglos.Era una nave que hacía aguas en todas partes,enemiga de todo y todos.Y todo y todos eran enemigos de ella debido a su actitud permanente a la defensiva y atacante.

Juan XXIII fue elegido Papa en 1958.La idea del concilio la tuvo en respuesta a una voz y visión interior.Según dijo se dirigía a la asamblea de carrdenales en la fiesta de San Pablo,cuando de la misma manera que pablo se vio deslumbrado por una luz inesperada en su camino, también el experimentó una inesperada visión de luz:

"FUE LA LLEGADA INESPERADA A NUESTROS CORAZONES Y A NUESTROS LABIOS DE LAS SENCILLAS PALABRAS CONCILIO ECUMÉNICO.FUE COMPLETAMENTE INESPERADO.COMO UN HAZ DE LUZ CELESTIAL QUE DERRAMARA DULZURA EN NUESTROS OJOS Y CORAZONES,Y AL MISMO TIEMPO HIZO SURGIR UN GRAN FERVOR EN TODO EL MUNDO A LA ESPERA DE LA CELEBRACIÓN DE UN CONCILIO"

De la misma manera que el Papa Juan fue un profeta,el Concilio que convocó fue unos de los grandes acontecimientos proféticos de la historia. Reformó una liturgia primitiva e incomprensible, abrió la puerta al diálogo con otras religiones, desapareció el "sea anatema" que era la señal de identidad de todos los Concilios y lo sustituyó con la escucha a otras opciones,pudo transmitir por primera un mensaje a todos los grupos humanos, a los que antes consideraba enemigos...Uno de esos mensajes estuvo dirigido a los hombres de la ciencia y del pensamiento,con quienes hasta ese momento la nave que se estaba hundiendo había tenido posiblemente la mayor de las enemistades:

" UN SALIDO MUY ESPECIAL PARA VOSOTROS,LOS BUSCADORES DE LA VERDAD;A VOSOTROS,LOS HOMBRES DEL PENSAMIENTO Y DE LA CIENCIA,LOS EXPLORADORES DEL HOMBRE,DEL UNIVERSO Y DE LA HISTORIA,A TODOS VOSOTROS,LOS PEEGRINOS HACIA LA LUZ...VUESTRO CAMINO ES EL NUESTRO.VUESTROS SENDEROS NUNCA NOS SON EXTRAÑOS."

Otra conclusión del Concilio fue el reconocimineto de la mística en otras religiones,en las que durante siglos,hombres y mujeres no cristianos,también sientieron la unión con el Absoluto.En un consejo dados a los misioneros el Concilio dijo:

"CONSIDEREN CON ATENCIÓN COMO PUEDEN SER ASUMIDAS EN LA VIDA RELIGIOSA CRISTIANA LAS TRADICIONES ASCÉTICAS Y CONTEMPLATIVAS,CUYAS SEMILLAS ESPARCIÓ DIOS ALGUNAS VECES EN LAS ANTIGUAS CULTURAS ANTES DE LA PREDICACIÓN DEL EVANGELIO"

El Papa Juan solo pudo presidir la primera sesión del Concilio.Murió en 1963.Su sustituto,el Papa Pablo VI, pilotó el Concilio tal como el Papa Juan hubiese deseado.Pablo VI fue en realidad otro hombre enviado por Dios.

El Papa Juan,fue místico y profeta.Se convirtió en profeta gracias a la voz y la entrada de Dios en su alma,y como profeta no solo hizo elevó su voz en un mundo convulso por la guerra fría,sino que creó un acontecimiento profético sin precedentes.Su cuerpo inexplicablemente incorrupto nos recuerda que el odio que le profesan los fundamentalistas preconciliares es comprensible.El Papa Juan acabó con ese cristianismo angustioso y opresor que tanto les gustaba,para convertirlo en uno de esperanza y paz.Dios quiso acabar con tantas tinieblas y con la ayuda de Angelo Roncalli, volvió a ganar la partida de los sobrenatural.

Ante una figura tan grande,solo se me ocurre este video del Padre Nuestro en arameo en la lengua en la que hablo Jesús,tal como debió enseñarlo a sus discípulos,cantado de forma preciosa: www.youtube.com/watch?v=Q4uIjPneKjs

CUANDO LOS CIENTÍFICOS SIENTEN A DIOS...(2)

Otra experiencia que puede servir de ejemplo es la de C. H. M. Whiteman ,profesor de Matemáticas de la Universidad de Ciudad del Cabo y que está familiarizado con la metafísica y con la teología mística del Oriente y del Occidente.Veamos el relato de una experiencia que tuvo a los veinticuatro años. Durante la noche, pero no en sueños, se vio «separado» del cuerpo y elevado rápidamente a una gran distancia:

 «Repentinamente, sin ningún otro cambio, mis ojos se abrieron. En lo alto y delante de mí y, sin embargo en mí, alrededor de mí y siendo mía, estaba la gloria de la luz arquetípica. Nada puede ser más realmente luz. No se trata de una luz plana, material, sino de la propia luz creadora de la vida, desbordando amor y comprensión, y engendrando todas las otras vidas con su sustancia [...]. (N. B. Prosigo mi resumen sin incluir aquello que no interesa directamente a nuestro tema.) Lejos y hacia abajo, tanto como se pueden ver las cosas en esos momentos sin desviarte, apareció algo semejante a la superficie de la tierra. Pero esto duró solamente un momento. Parecía tratarse de una visión representativa que ponía de manifiesto la inmensa altura a la que se había elevado el alma y su vecindad con el sol. »¿Cómo podría describir la fuente? ¿Cómo describir su dirección? Aunque se dirigía hacia lo alto y hacia delante, no se trataba de una dirección geométrica y en relación con alguna otra cosa, sino de una dirección absoluta por su propia naturaleza arquetípica. Era la fuente de la vida y de la verdad, era la fuente de todas las ideas de vida y de verdad, y, sin embargo, se manifestó en el espacio. »Y he aquí que, de pronto, sin ningún cambio de dirección, la luz se dejó ver en un solo punto. Y en este punto estaba la idea de doce; pero no un "doce" que pueda ser contado, que sea divisible en unidades, sino la idea de doce que se halla en todos nuestros conceptos de doce; incomprensible salvo dentro de la divinidad. Y pasando incluso a través de esta luz [...], llegué hasta la idea arquetípica del Padre. Pero entonces la comprensión y el dominio comenzaron a palidecer, y la oscuridad del espíritu tomó insensiblemente su lugar a causa del debilitamiento del yo. Por un momento me pareció ver a un nivel inferior una representación de la idea del siete. Pero esta idea, ¿era objetiva o sugerida por la imaginación? No lo pude distinguir. Y en seguida la conciencia se instaló de nuevo en el cuerpo».

 Se ve que el autor es matemático y que ha leído a bastantes teólogos y filósofos. Lo que nos dice sobre la percepciónde la luz, sobre la dirección de la fuente de luz, sobre la fuente de las ideas de vida y de verdad, nos hace pensar que la imprecisión y la vaguedad con las que son descritas ciertas experiencias similares se deben, sobre todo, a la falta de cultura filosófica de sus autores. Lo que se nos presenta como «imposible de describir» o más allá de la comprensión no se debe sólo al contenido de la experiencia, sino también a la insuficiencia filosófica del autor del relato. A diferencia de los otros ejemplos modernos que acabo de citar, esta experiencia es la de un creyente revestido de filósofo. Se trata del éxtasis de un hombre ya predispuesto por sus numerosas experiencias de «abandono del cuerpo» y espiritualmente preparado por su fe y su filosofía religiosas.
En estas circunstancias, según nos revela el autor, este encuentro con la luz divina no ha supuesto una ruptura en su vida, como era el caso, por ejemplo, del doctor Bucke, sino que le sirvió para profundizar su fe y esclarecerla filosóficamente.

CUANDO LOS CIENTÍFICOS SIENTEN A DIOS...(1)

Parece que hay un colectivo de personas a las que la experiencia mística parezca vedada: los científicos. La ciencia,convertida en una propia religión por los más adeptos a ella,considera la experiencia de Dios un simple fenómeno alucinatorio o de una intensa imaginación. Obviamente los hombres de ciencia no van a buscar la theosis,pero esta aparece en algunas ocasiones espontaneamente,entre gente corriente,incluso no creyente,y los científicos no son una excepción.

Un excelente ejemplo y muy conocido entonces fue el sucedido al doctor R. M. Bucke (1837-I902), uno de los más célebres psiquiatras canadienses de su tiempo. Ocupaba la cátedra de enfermedades nerviosas y mentales en la Western University de Ontario, y en 1890 fue elegido presidente de la American Medico-Psychological Association. A la edad de treinta y cinco años tuvo una experiencia singular, que voy a relatar, y que cambió radicalmente su concepción de la vida. Poco tiempo antes de su muerte publicó un libro, Cosmic Consciousness, en el cual William James veía una «importante contribución a la psicología». El doctor Bucke creía que ciertas personas son susceptibles de acceder a un plano superior de conciencia denominada por él «conciencia cósmica» y cuya realidad le parecía demostrada especialmente por una experiencia de luz subjetiva. Su libro expone un gran número de experiencias semejantes, desde la de Buda y la de san Pablo hasta sus contemporáneos. Sus análisis e interpretaciones no presentan más que un interés mediocre, pero el libro resulta precioso por su documentación, en la que da cuenta de numerosas experiencias, recogidas especialmente entre sus contemporáneos. Veamos cómo cuenta el doctor Bucke, en tercera persona, lo que

Veamos cómo cuenta el doctor Bucke, en tercera persona, lo que le sucedió una tarde de primavera: tras una velada pasada con unos amigos, leyendo a poetas —Wordsworth, Shelley, Keats y sobre todo Whitman—, se retiró a medianoche y dio un largo paseo en un cab (se encontraba en Inglaterra).


«Me hallaba en un estado de plácida alegría. De repente me encontré envuelto en una nube de color de fuego. Por un instante pensé que se trataba de un fuego, de un brusco incendio en la gran ciudad, pero pronto me di cuenta de que la luz se encontraba en mi mismo. Inmediatamente me invadió un sentimiento de exaltación, un sentimiento de inmensa alegría, acompañado y seguido de una iluminación intelectual imposible de describir. En mi cerebro flotó un rápido destello del esplendor brahamánico que desde entonces iluminó mi vida; sobre mi corazón cayó una gota de brahamánica beatitud, dejándome para siempre un regusto del cielo [...]. Vi y supe que el cosmos no es la materia muerta, sino una presencia viviente; que el alma humana es inmortal [...], que el principio fundamental del mundo es lo que nosotros llamamos amor y que, a la larga, la dicha de cada uno está plenamente asegurada. Aprendí en algunos segundos de iluminación más de lo que había aprendido en los meses e incluso en los años anteriores de estudio, aprendiendo muchas cosas que ningún estudio me hubiese podido enseñar».

El doctor Bucke añade que en el resto de su vida jamás volvió a tener experiencia semejante. Y he aquí sus conclusiones: la realización de la conciencia cósmica se traduce por la sensación de quedar inmerso en una llama o en una nube rosada o, mejor todavía, por la sensación de que el propio espíritu (mirad) se sumerge en una nube o en una bruma. Esta sensación es acompañada de una emoción de alegría, de confianza, de triunfo, de «salvación». A esta experiencia la acompaña, simultánea o inmediatamente después, una iluminación intelectual imposible de describir. Cabe destacar que el doctor Bucke,como psiquatra,era un gran conocedor de la mente humana y de su funcionamiento normal y anormal,y en momento alguno consideró su experiencia un episodio alucinatorio.

LA LUZ NIRVÁNICA

Para el Mahâvâna, la luz clara simboliza a la vez la realidad última y la conciencia nirvánica. Todos los hombres afrontan por algunos instantes esta clara luz en el momento de la muerte. Los yoguis la experimentan durante el samâdhi y los budas sin interrupción. La muerte constituye un proceso de reabsorción cósmica, no en el sentido de que la carne retorne a la tierra, sino en el sentido de que los elementos cósmicos se funden progresivamente el uno en el otro; el elemento tierra «se disuelve» en el elemento agua, el agua en el fuego, y así sucesivamente. Es evidente que cada fusión de un elemento cósmico representa una nueva regresión y que al fin del proceso el cosmos que formaba el hombre vivo es destruido, lo mismo que son destruidos los universos al final de los grandes ciclos (mahâyuga). Cada regresión es sentida fisiológicamente por el agonizante: por ejemplo, cuando el elemento tierra se resuelve en el elemento agua, el cuerpo pierde su sostén (literalmente su «puntal»), es decir, la cohesión, quedando desarticulado como una marioneta (cf. más adelante el cap. IV).

Cuando el proceso de reabsorción cósmica termina, el moribundo percibe una luz semejante a la de la luna, después como la del sol, para sumergirse en seguida en las tinieblas. Bruscamente es despertado por una luz deslumbradora. Se trata del encuentro con su propio Yo, que, conforme a la doctrina panindia, es al mismo tiempo la realidad última, el ser. El Libro tibetano de los muertos llama a esta luz la «verdad pura», y la describe como «sutil, centelleante, brillante, deslumbradora, gloriosa y terrorífica por su esplendor». El texto ordena al muerto:

"!OH HIJO DILECTO!,HA LLEGADO PARA TI EL MOMENTO DE  BUSCAR LA SENDA.EN CUANTO CESE TU RESPIRACIÓN APARECERÁ ANTE LA DENOMINADA LUZ CLARA FUNDAMENTAL DE LA PRIMERA FASE DEL ESTADO INTERMEDIO,CUYO SENTIDO TE HA INDICADO TU LAMA.AL CESAR TU RESPIRACIÓN  AFLORARÁ TU CONCIENCIA PERMANENTE,IMPOLUTA Y DESORDENADA,ESENCIA DE LUCIDEZ Y VACÍO.SIN FOCOS NI LIMITES,Y SE HARÁ PATENTE EL ABSOLUTO,VACÍO Y DESNUDO COMO EL ESPACIO ETÉREO.CUNDO LLEGUE EL MOMENTO,RECONOCE TÚ MISMO AQUELLA LUZ CLARA Y PERMANECE EN ESE ESTADO".

Continúan las instrucciones ,y el encargado de leer llega a este otro párrafo:

"!OH HIJO DILECTO! !ESCUCHA! ESTA QUE SURGE AHORA MISMO SURGE ANTE TI ES LA LUZ PURA LUZ CLARA DEL ABSOLUTO. !RECONOCELA!. (...)  ASI ES EL CUERPO DE ESEIDAD DE LOS BUDDHAS TU CONCIENCIA TRANSCENDENTE,QUE SE HALLA EN ESA GRAN MASA LUMINOSA.ESA UNIÓN INDISLUBLE DE UNIDA Y VACÍO,NO ESTÁ SUJETA A NACIMIENTO NI SOLUCIÓN !ES LA LUZ INMUTABLE DE LOS BUDDHAS!!RECONÓCELA SIMPLEMENTE! (...)"

 «No te intimides ni te aterrorices. Es el esplendor de tu verdadera naturaleza. ¡Reconócela!». Es el sonido natural de tu yo real ¡No te aterrorices! [...] Puesto que no tienes un cuerpo material de carne y sangre, ninguna cosa que se te presente —ruidos, luces o rayos— podrá dañarte. Tú ya no puedes morir. Es suficiente con que reconozcas que estas apariciones son tus propias formas de pensamiento. Reconoce a todo esto como el bardo».

Según el Libro,si el muerto reconoce la Luz,se liberará.Si no la reconoce,tendrá otras oportunidades,después de atravesar varios inframundos.Si no logra reconocer la Luz,volverá a reencarnarse.




 Pero, como ocurre a la mayoría de los humanos, el muerto no sabe poner en práctica estos consejos. Condicionado por su situación kármica, se deja arrastrar al interior del ciclo de las manifestaciones * En la tradición tibetana, bardo es el estado psíquico intermedio entre dos existencias o vidas sucesivas, llamadas reencarnaciones en un sentido popular. (N. del T )características de estado bardo. El cuarto día después de la muerte el difunto es advertido de que verá esplendores y divinidades. «Todo el cielo parecerá azul oscuro.» Después verá al bhagavân Vairocana, blanco de cuyo corazón se manifestará la sabiduría de Dharmadhâtu, siempre de color blanco, brillante, transparente, resplandeciente, despidiendo una luz tan fuerte que no se le puede mirar. «Al mismo tiempo, una luz blanca y pálida, emanada de los devas, te golpeará en la frente.» A causa de la potencia del mal karma,* el alma tendrá miedo de la luz brillante de Dharmadhátu y preferirá la luz pálida de los devas. Pero el texto incita al difunto a no inclinarse por la luz pálida de los devas.

POESÍA MÍSTICA 2

Como la aurora en amanecer,
es tu luminoso amor celestial,
siendo tu Amor mi único haber,
porque como en noche nupcial
yo me sentía en tu amor arder
en mi alma fundida como cristal.

Y va naciendo y naciendo,
tu presencia en mi alma.
Y vas abrazando y abrasando,
en gran ternura y calma.

Y abriendo el alma como jazmín,
como si fuese tu amada esposa,
regresé a tu paradisíaco jardín,
sientiñendome yo la más hermosa,
en amorosa unión divina sin fin,
y era yo en ti la más bella rosa.

Y va surgiendo y surgiendo,
tu presencia en mi alma.
Y me vas abrazando y abrasando
en gran ternura y calma.

Y como una marchita amapola
así me sentía cuando tú te ibas,
y quedaba yo como esposa sola,
desdichada porque te marchabas,
tras sentir como una playa tu ola,
en medio de tus  oceánicas aguas.

Y va surgiendo y surgiendo,
tu presencia en  mi alma
Y me vas abrazando y abrasado
en gran ternura y calma.

Y en ese año que era ya hombre,
en ese mayo tu a toda mi alma,
la fundiste toda como el cobre,
quemándome en tu divina llama,
ardiendo en tu hermosa lumbre,
en medio del más celestial aroma.

Y va surgiendo y surgiendo,
tu presencia en mi alma.
Y vas abrazando y abrasando
en gran ternura y calma.

AUTOR: Redactor del blog