LA EXPERIENCIA MÍSTICA

LA EXPERIENCIA MÍSTICA

LA UNIÓN CON DIOS (3)

Aquí se habla ya en un último apartado sobre la unión con Dios. En este caso los grados de unión que puede haber entre Dios y el alma,puesto que esta no es siempre al mismo nivel.

Hemos visto que de la misma manera que hay una mística buscada,trabajada y sudada por el que suspira sentir su alma en Dios,también hay una mística espontánea,que sucede sin buscarla,y que se trata de una gracia de Dios con el objetivo de crear algo más grande. Lo vimos con la visión beatífica de William Wilson,fundador de Alcohólicos Anónimos. Su visión de la Divinidad no fue solo por él,sino para que fuese una semilla que diese un enomre bosque: el del tratamiento a alcohólicos,toxicómanos,ludópatas,etc...de forma altruista y sin medicinas,siendo Dios la única medicina y el único medicamento. Veremos más casos de este tipo.

Pero volviendo a lo que tratábamos,veamos y examinemos los difernets gardos de unión del alma con Dios. Son estos:

El primer grado sucede sobretodo en la oración contemplativa,y cuando uno se centra mucho en el amor de Dios mismo. Repitiendo cortas frases o jaculatorias en que se exprese el amor divino,nombrándolo,coincidiendo con los movimientos de expirar y aspirar,puede suceder que se sienta una dulzura dentro del cuerpo,como si una mano invisible echa de aire acariciase tiernamente las entrañas.Es profundamente deleitoso,uno siente el amor de Dios ya dentro de sí,y ese estado puede durar hasta incluso terminada la oración,si la mente no se mete en otras cosas menores de la vida cotidiana,lo cual es difícil....Lo bueno de este primer grado,es que además de ser asequible a todos,es suficiente,ya que se siente inequivocamente dentro de uno la dulzura divina.

El segundo grado es ya muy elevado y lo han sentido gran parte de los místicos. El alma no solo siente  a Dios mismo,sino que lo ve. Siente un gran amor,que puede ser abrasador, y una majetuosa luminosidad que le invade por completo. La visión beatífica (visión de Dios) ya rompe la frecuencia con este mundo,y es cuando se produce el llamado éxtasis místico.

El tercer grado es el más elevado y supremo de todos,ya que se trata de una unión con Dios. El alma se fusiona con la Luz Divina,y es como si se convirtiese en Dios,pero conservando la propia identidad. El bienaventurado sigue conservado su ser,pero ese ser está unido totalmente a Dios. Es la llamada "theosis",que se podría traducir del griego como deificación. No nos deificamos,no nos volvemos dioses,pero si formamos parte de Dios en ese glorioso e inefable estado. Es el estado al que llegaremos después de la muerte.

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