En la teología mística,que es la manera de explicar la manera de llegar a la unión con Dios,se suele decir que hay tres vía para ello. Son tres escalones,pero muy altos cada uno,y muy dificultosos de subir,pero que una vez que se ha subido (que es como escalar el Everest),se toca el Cielo con las manos:
Vía purgativa: Es la vía en la a través del desdeñar las cosas innecesarias de la vida,uno emprende una senda de oración,de silencio,de viaje interior,de búsqueda en lo alto,de contemplación...Como la mayoría de místicos fueron religiosos,da la impresión que solo en los muros de un monasterio pueda llevrase a cabo esto,pero en la vida ordinaria es posible hacer que las necesidades del alma sean superiores a las necesidades del cuerpo.
Vía iluminativa: Es la que a través de un periodo de oración silenciosa y contemplativa y de búsqueda interior de Dios,el creyente logra desconectar de lo superfluo y de lo innecesario del mundo y logra entrar en un estado en que la búsqueda de Dios forma parte de la vida y nada hay que puede separarse de ese encuentro.
Vía unitiva: Es la que a través de la oración y el silencio se logra llegar a la unión con Dios,en donde se siente sensaciones inefables muy difíciles de explicar. Es una sensación que va de la dulzura interior al amor abrasador,de sentir como una mano invisible acaricia tiernamente las entrañas a sentir un fuego que no quema sino que hace arder de amor.
El camino místico está al alcance de todos. Es un viaje que todo cristiano debería hacer,o al menos intentarlo. Y es una de las pocas cosas en este mundo en que el intento termina siempre en éxito,si el deseo de llegar a Dios es intenso y fuerte. Los resultados puede variar,pero el logro se consigue siempre.
No hay comentarios:
Publicar un comentario